Fueron unos pocos cortes rápidos y precisos los que hiceron falta para separar sus coloreadas trenzas. Los colores azul cobalto y rojo tierra se entremezclaban en su cabello como una selva misteriosa. Esos colores habían venido con ella desde el lejano país que la vio nacer al borde del mar azul, y frente a los rojos atardeceres de su tierra cálida. Desde muy joven empezó a teñirse el ensortijado cabello con tintes naturales que en su pelo adquirían un brillo especial. Sus trenzas llamaban la atención y sorprendían con gratitud llevando luz y alegría a las miradas furtivas.
Continuará
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En esta tarde calurosa de agosto y,de vuelta de unos dias disfrutados en Andalucia, al leer este comienzo tan cálido de "La nostalgia habitaba en sus cabellos" me trae a la mente otras nostalgias. ¿Cúales? La del mar azul e inmenso, la de los bellos atardeceres,la de los paseos por las calles repletas de gentes bulliciosas y la visita al castillo de Fuengirola en fiestas.
ResponderEliminarEl tema de la nostalgia me puede llevar a muchos lugares espléndidos y llenos de magia.
Bueno,es mi primer comentario y espero continuar escribiendo muchos repletos de opiniones y reflexiones.
Pepe te invito a seguir escribiendo de modo intimista como tú lo sabes hacer.
Saludos.
Marilui.